El 1 de mayo de 1886 un grupo de dirigentes y trabajadores anarquistas en la ciudad de Chicago hicieron una huelga masiva para reclamar que la jornada laboral sea de ocho horas y que las condiciones de trabajo sean mejores. En esos tiempos era legal que los trabajadores tuvieran jornadas laborales de 18 horas.
En violentos enfrentamientos con la policía y con un grupo privado de seguridad al servicio de los industriales y empresarios murieron muchos trabajadores y hubo más de medio centenar de heridos.
Por estas muertes fueron juzgados en un bochornoso proceso judicial un grupo de trabajadores anarquistas que fueron condenados sin pruebas y fusilados.Años después, se los llamó "Los Mártires de Chicago".
El I Congreso de la Internacional Socialista, reunido en París, decidió declarar el 1º de mayo de 1889 "día mundial de la lucha obrera", en conmemoración de la masacre de Chicago.
Los trabajadores hemos recorrido un largo camino, de avances y retrocesos y tenemos muy en claro que no hay reivindicación que se logre sin la lucha. Los derechos no nos vienen de arriba, tenemos que pelearlos. Nuestro protagonismo en este proceso de avance que estamos viviendo los trabajadores es muy importante.
Los trabajadores municipales sabemos de luchas y reclamos. Tenemos que tener bien en claro que solo unidos, luchando codo a codo, podremos lograr nuestros objetivos.
Es muy claro para los trabajadores argentinos que durante estos últimos años nuestro país ha ido avanzando hacia delante, hacia un modelo de país más justo.
Sabemos que la desocupación bajó porque muchos de nuestros vecinos, que antes estaban con la tristeza instalada en sus rostros, ahora tienen trabajo.
Sabemos que el salario mínimo que era de $360 pesos en el año 2003 en la actualidad es de $1500.
Aunque no somos exportadores los trabajadores sabemos lo que significa para nuestro país que se hayan duplicado y diversificado las exportaciones y que la balanza comercial nos haya dado un superávit de más de 12 mil millones de dólares: significa que muchos más argentinos tenemos trabajo.
Sabemos lo que significa que la inversión pública haya crecido a tasas anuales superiores al 50 por ciento: significa que muchos argentinos están trabajando, que se construyen más escuelas para nuestros hijos y más asfalto para nuestros barrios.
Sabemos que con la asignación universal por hijo, los hijos de todos los trabajadores, adquieren los mismos derechos.
Los trabajadores sabemos que nuestros padres y madres, que trabajaron durante toda su vida muchas veces en forma precaria, con este gobierno pudieron acceder a una jubilación digna. También sabemos que ya no necesitan movilizarse para pedir que les aumenten la jubilación, ya que a partir de una ley que impulsó nuestra presidenta (ley 26417) las jubilaciones se aumentan dos veces en al año. Y todo esto, el aumento a los jubilados y la asignación para nuestros hijos, se logró gracias a la estatización de las AFJP porque en manos del estado la administración comenzó a tener superávit. La plata que antes se llevaban fuera del país, unos pocos, ahora el Estado la utiliza para beneficiar a los niños y a los abuelos.
Sabemos que podemos comprar lo que necesitamos a crédito, incluso hasta en 50 cuotas, algo que nunca antes habíamos podido hacer.
Escuchamos en la tele a políticos como Morales diciendo que quieren proteger las reservas del Banco Central porque así protegen a los trabajadores. Esos mismos políticos que acompañaron gobiernos que nos ajustaron hasta casi matarnos de hambre, dejando a nuestra querida Argentina en llamas, quieren cuidar las reservas que gracias a la administración de este gobierno, que no realizó un solo acto de ajuste, pasaron de 14 millones de dólares en el año 2003 a 46 millones de dólares en la actualidad. El país necesita cumplir con las deudas contraídas, ¿las pagamos ajustando a los trabajadores o con el dinero acumulado en el banco central? ¿Como paga un trabajador sus deudas? ¿Dejando de comprar la leche y la carne para la mesa de sus hijos o con el dinero que ha podido ahorrar?
Hemos avanzado tanto que muchos países del mundo nos miran con admiración. La política de derechos humanos, la unión latinoamericana, la recuperación de nuestra línea de bandera, el aumento del presupuesto educativo, la ley de medios de la democracia, el incrementó de 1600% del presupuesto asignado a la actividad científica, ambiental y tecnológica…
Los trabajadores sabemos que es necesario que nuestro país continúe profundizando este proceso de crecimiento, trabajo e industrialización. Aún falta muchísimo para hacer pero esta es la etapa política y económica más sostenidamente redistribuidora desde que recuperamos la democracia. Se está construyendo un país en serio y solo necesitamos observar todo lo que se hizo hasta ahora para saber que la dirección que tomó este gobierno es la correcta para seguir avanzando, para seguir construyendo una patria para todos los argentinos.
Marcela Carbonatto
Los trabajadores municipales de San Miguel vivimos la semana pasada un momento que quedará escrito en nuestra historia de lucha por la dignidad. Pudimos comenzar a hacer realidad la propuesta de nuestra agrupación: PROTAGONISMO – UNIDAD.
Después de días. semanas y meses en que instamos a la comisión directiva para que impulse la negociación colectiva por el blanqueo y aumento salarial, el día martes 20 de Abril nos reunimos en asamblea en el palacio municipal. El Secretario Gral de nuestro sindicato nos comunicó la propuesta del ejecutivo de $150, por supuesto suma insuficiente para todos y ante ello nos propuso continuar con una nueva asamblea el viernes 23. Todos los compañeros rechazamos esa moción pidiendo que no se sigan dilatando los plazos y propusimos (ante la ausencia de autoridades municipales) continuar al día siguiente, es decir el miércoles 21. Además señalamos la necesidad de presentar ante el concejo deliberante el proyecto de ordenanza para que se mantenga nuestra escala salarial desde la categoría 4 y 5.
Entre los compañeros fuimos hablando y compartiendo la idea de la unidad de todos para conseguir el blanqueo salarial. Más allá de los dirigentes, con el protagonismo de los trabajadores, conseguimos que se pueda realizar una asamblea multitudinaria, que nos llenó de emoción mostrando que la participación y la unidad son posibles.
Los secretarios generales de los 2 sindicatos fueron, con mandato de la asamblea a continuar la negociación.
El ejecutivo respondió rápidamente elevando el ofrecimiento a $300 y el compromiso de blanquear después de junio.
Si bien fue muy positivo el logro al que llegamos, cuando los dirigentes comunicaron la propuesta los compañeros activos y pasivos presentes en la asamblea se quisieron expresar; los dirigentes se fueron, pero los trabajadores decidimos continuar con las asambleas una vez por semana para seguir de cerca la negociación: el blanqueo, el tema de las categorías y el pase a planta de los mensualizados.
Desde nuestro espacio, abierto a todos, continuaremos haciendo el aporte necesario para defender siempre los derechos de todos los trabajadores.
El día 15 de abril los compañeros de nuestra agrupación Tomás Quinteros se sumaron a los más de cincuenta mil compatriotas que marcharon hacia el Palacio de Justicia de la Nación para reclamar por la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ley que fue aprobada en octubre del año pasado y suspendida por la decisión de un tribunal mendocino.
La multitudinaria movilización fue una fiesta popular. Con alegría el pueblo se volcó a la calle para manifestar su repudio ante quienes sin respetar nuestra democracia quieren imponer por la fuerza una ley que sancionó la dictadura militar. Manifestamos nuestro repudio ante quienes ignorando la Constitución Nacional, defienden intereses de poderosos multimedios.
Nuestro pueblo demostró la voluntad de defender con su presencia en la calle esta democracia que tanto nos costó conseguir y nuestra querida agrupación estuvo ahí, participando con su presencia en la construcción de esta patria para todos los argentinos.
Sigamos adelante compañeros.