viernes, 2 de octubre de 2009

A mi querido Fortunato, de Euge


Fortu: Nunca voy a olvidar esos días que pasamos juntos, en Salta; vos con esa sonrisa tan linda que nunca te abandonaba, me decías:  - aqui viene mi lazarillo-, y juntos, a paso lento, pero seguro, con esas ganas que siempre tenias, caminabamos por los jardines del hotel, charlando. Nos hicimos amigos enseguida. Yo te contaba de mi escuela, mis amigas,  vos me hablabas de la Mili, del Dany, de lo linda que te parecía Salta, de los lugares que querías conocer. Siempre estabas de  buen humor, con esas ganas de disfrutar de la vida. Mi mamá me dijo que te fuistes al cielo, que todos tus compañeros fueron a despedirte y que a pesar de la tristeza que todos tienen por tu ausencia, estaban muy orgullosos de vos, porque nunca bajaste los brazos. Cierro mis ojos y puedo verte, en la movilización del 16 de setiembre, caminando despacito con tu bastón entre los compañeros de mamá, participando como siempre. Sabías que había que pelear  para cambiar la realidad de los trabajadores y la peleaste. Te vamos a extrañar mucho Fortu, pero se que ahora vos, desde el cielo, vas a ser nuestro lazarillo.

1 comentario:

  1. Euge: tu expectacular simpleza y tu gran corazon nos comueve a todos. Vos pudiste expresar claramente lo que muchos sentimos por ese gran compañero "Fortunato" que nos enseño con su ejemplo y perseverancia. Gracias Euge por compartir esto tan lindo con nosotros. Liliana

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