Es dificil decir adios, pero llegó el momento. Recuerdo cuando comenzamos a construir este espacio, los consultorios de los trabajadores municipales. Yo no tenía la menor idea de donde empezar, no sabía nada sobre administrar un centro de salud, pero me pidieron que me hiciera cargo y asumír el compromiso fue un desafío. Primero había que armar el lugar, solo teníamos un gran espacio vacío. No había ni una silla para sentarse.Con un préstamo que nos dió la FESIMUBO compré todo lo necesario para transformar el espacio vacío en consultorios: desde las lamparitas, los cables, las cortinas, la pintura para las paredes, los tanques para el agua, las sillas, hasta los escritorios, las camillas y el instrumental médico. Recorrí muchos lugares para conseguir cosas buenas al mejor precio, algunas las compré de segunda mano, la plata no era mucha. Pero quedó todo muy lindo. Despues había que contratar a los médicos y pagarle con bonitos de IOMA. No fue fácil, pero se pudo: un día teníamos el lugar, hermoso, algunos médicos, muy buenos profesionales, pero los compañeros no venían. Hubo delegados que ayudaron para promocionar el lugar y poco a poco los compañeros comenzaron a venir. Despues, gracias a los contactos políticos del compañero Luis, firmamos el convenio con IOMA a través del cual los compañeros comenzaron a atenderse sin tener que traer el bono de consulta. Hoy la familia municipal tiene sus consultorios externos y los utilizan, tenemos convenios con un segundo nivel de atención para realizar prácticas de mediana y alta complejidad, con turnos que se sacan desde los consultorios, tienen su vacunatorio... Todavía hay mucho para hacer y la compañera que me sucede me prometió que va a trabajar para continuar y mejorar lo que yo empecé.
Hoy tengo que decir adiós pero me voy muy feliz, porque me llevo el cariño de los trabajadores municipales. Quiero agradecer a todos los compañeros que estuvieron trabajando a mi lado, al servicio de los trabajadores: Japo, Mirtha, Edgardo, Ana, Dorita, Mabel, Betty, Rubén, Ernestina y a todos los que cuando me vieron sola vinieron a darme una mano:Yoly, Monica, Liliana, Mario, Alfredo, Dany, Cristina, Isidro y Yolanda, a Amalia que muchas veces adelantó dinero para que los médicos puedan cobrar, y a las compañeras que se incorporaron ahora, Silvia, Ana María y Eva...Muchas gracias compañeros!
Marcela Carbonatto
Hoy tengo que decir adiós pero me voy muy feliz, porque me llevo el cariño de los trabajadores municipales. Quiero agradecer a todos los compañeros que estuvieron trabajando a mi lado, al servicio de los trabajadores: Japo, Mirtha, Edgardo, Ana, Dorita, Mabel, Betty, Rubén, Ernestina y a todos los que cuando me vieron sola vinieron a darme una mano:Yoly, Monica, Liliana, Mario, Alfredo, Dany, Cristina, Isidro y Yolanda, a Amalia que muchas veces adelantó dinero para que los médicos puedan cobrar, y a las compañeras que se incorporaron ahora, Silvia, Ana María y Eva...Muchas gracias compañeros!
Marcela Carbonatto
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